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Jueves, 8 de Enero del 2026

ANMAT inicia una nueva etapa: expectativa y esperanza para las enfermedades raras

La Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica
(ANMAT) comienza una nueva etapa institucional con la designación del Dr. Luis
Fontana como nuevo titular del organismo, en reemplazo de la Dra. Agustina Bisio. El
cambio abre expectativas en amplios sectores del sistema de salud argentino,
especialmente entre quienes reclaman respuestas más ágiles y sensibles para las
enfermedades raras, tropicales y asociadas a la pobreza.
Desde su creación en 1992, impulsada por el Dr. Carlos Alberto Bazerque, la ANMAT
se consolidó como un organismo de alto prestigio técnico y académico, reconocido por
la rigurosidad de sus evaluaciones y su alineamiento con estándares internacionales. Sin
embargo, esa misma fortaleza ha sido señalada en ocasiones como una limitación: un
enfoque excesivamente prudente, fuertemente atado a decisiones de agencias
regulatorias externas, que terminó postergando necesidades concretas de sectores
vulnerables de la población.
En ese contexto, la llegada del Dr. Fontana es interpretada como la oportunidad de
incorporar una mirada más pragmática, sin resignar calidad ni seguridad, pero con
mayor autonomía de decisión y sensibilidad frente a la realidad sanitaria y productiva
del país. Con conocimiento de los engranajes administrativos del Estado y de los
desafíos de la gestión pública, la nueva conducción podría marcar un punto de inflexión.
Uno de los ámbitos donde esta expectativa se vuelve más evidente es el de las
enfermedades raras. Lejos de ser un problema marginal, este campo representa hoy una
frontera de innovación científica y desarrollo industrial, plenamente compatible con la
capacidad de los investigadores argentinos y con una industria farmacéutica nacional
que ha demostrado solvencia y creatividad. Estimular la producción local de
tratamientos para enfermedades raras no solo responde a un reclamo social urgente, sino
que también abre la puerta a generar conocimiento, empleo calificado y valor
exportable, con impacto positivo en la sostenibilidad del sistema de salud.
Para muchas familias, este cambio de gestión simboliza algo más que un recambio de
nombres: es la esperanza de ser escuchadas, de que la regulación sanitaria contemple no
solo los manuales y protocolos, sino también las historias concretas de quienes viven
con una enfermedad poco frecuente.
El tiempo dirá si esta nueva etapa logra traducir las expectativas en hechos. Pero hoy,
con la asunción del Dr. Fontana, se renueva la confianza en que la ANMAT pueda
convertirse en un actor clave para dar respuesta al clamor de las personas con
enfermedades raras, combinando excelencia técnica con compromiso social y visión
estratégica para el país.