Cuidar las aguas: Medida elemental para prevenir enfermedades
Cuidar las aguas: Medida elemental para prevenir enfermedades.
La prevención es la medida más prudente y económica para la prevención de diversos tipos de enfermedades. Así lo destaca una escultura en el portal principal de entrada a la Facultad de Medicina de la Universidad de Buenos Aires.
Nos interesa principalmente la prevención de las enfermedades raras, pues mucha de ellas son difíciles de diagnosticar a tiempo, evolucionan progresivamente hacia la discapacidad o no tiene tratamientos efectivos. Cuando existen los tratamientos denominados “Huérfanos”, su costo suele impactar en toda la comunidad.
La contaminación del ambiente interactúa con las condiciones genéticas de cada persona. El 80% de las enfermedades raras son de naturaleza genética y en varias de ellas la calidad del ambiente puede favorecer su expresión, su grado de severidad, rapidez de evolución, su severidad y/o complicaciones con otras enfermedades comunes.
De allí, que el cuidado de las aguas es una medida esencial. Las aguas de ríos, lagos y mares, lluvias, subterráneas, sirven de consumo directo o indirecto. Una variedad de partículas contaminantes de las aguas se encuentran luego en la composición de la sangre de la gente. De allí a interactuar con el metabolismo es cuestión de suerte.
No hace mucho noticias periodísticas (La Nacion/Sociedad/Matias Avramow) alertaban sobre la contaminación de las aguas con cianobacterias en la represa de Salto Grande. Estas bacterias son potencialmente generadoras de toxinas y la foto de los “carpinchos verdes” eran pruebas evidentes de que el fenómeno estaba instalado en el rio Uruguay.
La polución por pesticidas es incontrolada en varias regiones (Pesticide pollution in argentine drinking water: A call to ensure safe access) exponiendo la seguridad de la población rural y urbana, con importancia en la región Pampeana de la Argentina. El informe científico arriba citado detalla el hallazgo de más de 50 pesticidas y productos de degradación en las aguas “potables”.
Los ejemplos de contaminación de agua se describen con mucha frecuencia, sin embargo la reacción de quienes deben diseñar las políticas de salud aun no encamina las acciones de prevención de forma sostenible.
Volviendo a las enfermedades raras, las enfermedades de causa genética, si tan solo se calculara el coste que su asistencia demandará en la próxima década, será fácil determinar que las inversiones en políticas de prevención son más que convenientes. La prevención de enfermedades comunes severas generaran un ahorro en gastos de salud de importancia en tiempos de ajustes económicos.
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